Son perros del cielo que el viento acaricia,
con alas abiertas al polvo del sol.
Bajo el cielo, su vuelo es un abismo,
donde el tiempo se pierde, se esfuma el control.
con alas abiertas al polvo del sol.
Bajo el cielo, su vuelo es un abismo,
donde el tiempo se pierde, se esfuma el control.
San Diego los mira como sombras errantes,
y el mar les canta su himno sin fin.
No temen la muerte, solo oyen su canto,
un eco lejano, un suspiro sutil.
y el mar les canta su himno sin fin.
No temen la muerte, solo oyen su canto,
un eco lejano, un suspiro sutil.
El sol se apaga en sus ojos serenos,
y el mar se enreda en sus alas de fuego.
No hay destino, solo un paso, un suspiro,
donde la muerte se hace un dulce recuerdo.
y el mar se enreda en sus alas de fuego.
No hay destino, solo un paso, un suspiro,
donde la muerte se hace un dulce recuerdo.
PelĂcanos, perros del cielo eterno,
su vuelo es la huella de un amor sincero.
su vuelo es la huella de un amor sincero.



























